15/6/05

Otra de compromiso (ª...parte)

Siempre
he dicho que no quería tener hijos,
que existen muchísimos
niños y niñas abandonados,desarraigados,
maltratados,
rotos,
...
a los que habría que darles
el amor y el cariño que nunca han tenido.
Siempre he considerado que,
eso de la sangre,
era una tontería que,
para amar un crí@,
no hacía falta que fuera "mío",
que sentir que los quieres,
y que ellos también lo sientan,
no tiene nada que ver
con que vinieran
de mis propias células.
.
Este post, estaba ya preparado
hace bastante tiempo pero,
no creía conveniente sacarlo a la luz.
Hoy,
me he levantado y,
no sé porqué, pero
"me estaba llamando",
así que, he decidido postearlo
pues,
ya no importa nada,
ya no importa nada...
o quizás, todo importe...
.
Eduardo,
sobrinillo,
el otro día,
me derretiste
con tu abrazo.
NOTA 1
Ayer noche,
otro de mis sobrinos,
Alex,
hijo de quien fue
la más querida de
mi hermanas,
me mandó un email,
diciéndome que
me quería ver:
¡Mi "alma"
-si poseo-
está henchida de
total felicidad.
.
.
TUS HIJOS

Tus hijos no son tus hijos
son hijos e hijas de la vida
deseosa de sí misma.
No vienen de ti, sino a través de ti
y aunque estén contigo
no te pertenecen.
Puedes darles tu amor,
pero no tus pensamientos, pues,
ellos tienen sus propios pensamientos.
Puedes abrigar sus cuerpos,
pero no sus almas, porque ellas,
viven en la casa del mañana,
que no pueden visitar
ni siquiera en sueños.
Puedes esforzarte en ser como ellos,
pero no procures hacerlos semejantes a ti
porque la vida no retrocede,
ni se detiene en el ayer.
Tú eres el arco del cual, tus hijos
como flechas vivas son lanzados.
Deja que la inclinación
en tu mano de arquero
sea para la felicidad.

Khalil Gibran

...
.
NOTA 2
.
Voy a dejar de fumar,
ya no aguanto más:
demasiado los paquetes
con que he intoxicado
mi cuerpo,
mi vida,
en estos días.

4 comentarios:

MaM-oNa dijo...

Yo, a pesar de de mis pesares, siempre he pensado lo mismo... también he pensado por qué cuesta tanto tener un hijo a quien no puede tenerlo y luego dejan que "gente" (no personas) tenga hijos así, sin más. Puede que suene raro y retrógrado, pero a veces se ven niños que parten el alma.
Independientemente de que casi nadie, por no decir nadie, esté preparado para tener hijos en este mundo de locos... debiera ser una asignatura obligatoria en las universidades (o incluso antes), como lo debiera ser el tema de la muerte y otros que no se tocan (claro, qué quién se siente capacitado para dar una asignatura así?).
Muy bueno ese "Profeta".
Quizá algún día vuelva a dejar de fumar.
Besos.

Anónimo dijo...

1°-el cigarrillo lo deje hace siete años o me dejaba el a mi.
2°-el tema de los hijos es algo especial,yo gracias a Dios tengo dos hijas de 16 y 21 años y no dejan de darme satisfaccion tras satifaccion,formamos una buena familia en la que cada uno sabe su lugar,yo soy un padre que no impone nada a sus hijas,ellas solas supieron aprender lo bueno y lo malo,con esto no quiero decir que hay que tener hijos,es una eleccion muy importante en la vida y mi esposa y yo decidimos asumirla y de los resultados no nos arrepentimos para nada,saluos argentinos.
rik_rdo

Paula dijo...

No tengo hijos, ni marido, ni parecidos...

pero de tener un hijo, seria con ese ser q complementara mis latidos y los de nuestro niño...

adoptar es una opciòn q voy a llevar a cabo, q me llena de gozo y de felicidad... aun si tengo hijos, se q voy a adoptar.

El cigarrillo, lo dejè hace dos semanas, sobrevivì, es màs, creo q deje esa sensaciòn de vèrtigo de morir...

Interesante lo de hoy,

hablas de un hijo, propio o adoptado, un hijo, es vida en si misma...

y hablas de dejar el cigarrillo, q es muerte segura y poco tibia...


si podes elegir, y se q podes... quedate con la vida...

:) exitos en esa nueva empresa de no al humo... de si al aire y al abrazo de un enano con sonrisa de caramelo pintada.

Maga

Julio dijo...

Estoy de acuerdo, la sangre tiene muy poca importancia. El amor reside en cualquier parte, al igual que el respeto.
Y nuestros hijos..., vuelan, vuelan, hacia ese futuro...
Así es, todo se mueve, nada permanece.

Un saludo!