Me ahoga, desde hace mucho tiempo, me ahoga, se cierra sobre mi cuello y no me deja respirar. En más de una ocasión creí vencerle, creí que lo había derribado, que lo había quitado de en medio... Pero vuelve, últimamente con más insistencia; ya ni siquiera agazapado, sino en toda su amplitud, y me roba el aire, y se adentra adentrándose como reptil de lava ardiente que va solidificandose por todo donde pasa, dejando inerte hasta las utopías más vivas.
Le hablo, le digo que me deje en paz, que ya le vale, que han pasado muchos años, que ya es hora de que se vaya, que... que quiero seguir viviendo dignamente... y no me escucha.
La derecha española se “atraganta tras excusarse el Rey por la colonización
de México”, dice Liberation
-
El «sobrio» reconocimiento por parte de Felipe VI de «abusos» y de
«controversias éticas» durante la Conquista de América ha sido un
Hace 14 horas

No hay comentarios:
Publicar un comentario