28/5/05

Pisando chapas

De nuevo, ayer,
pisé una chapa de coca-cola.
De nuevo ayer,
mis neuronas se volvieron a emborrachar,
emborrachándose de tí,
de ella.
De nuevo ayer,
mis dedos,
estuvieron a punto de cometer una locura,
una locura como la que tanto a tí,
como a mí,
nos gusta...:
marcar tu teléfono y decirte,
embriagado de tí,
con una voz apenas clara
y confusa,
totalmente llena de locura
lo que tantas veces
te he dicho
también en este estado.

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