16/5/05

El cuento del sapito y la garcillita graciosilla

Erase una vez una linda y graciosa garcilla.
Esbelta era y aunque no de sangre azul
se pasaba el día soñando con príncipes y princesas.
¡Ay si yo me casara!. ¡Ay si yo me desposara
con un príncipe sin músculos,
barrigudo y camionero!.
¡Ay, ay, ay!, se pasaba el día diciendo.

A un charquillo fue a parar
con su patita rota
que malas gentes la hirieron
sin corazón en sus cuerpos.

(seguirá)

1 comentario:

Kostas K. dijo...

Talento una palabra con un significado demasiado demasiado. Gracias por tu comentario, con él me has hecho sudar la gota gorda...
Besos talentosos, jejeje