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21/12/08

Cuando amo

Cuando amo,

amo desde mis entrañas,

desde mis vísceras,

no desde mi manipulado corazón.

Cuando amo,

no son las montañas las que escalo

sino volcanes de lava y fuego,

que no siempre amainarán

mis más profundos deseos.

Cuando amo,

tu cintura es mi cintura

pues, no sólo mis dedos

profundamente se agarran

en tus adentros.

Cuando amo,

mis labios se vuelcan sin calma

alguna en tus labios,

como agrietados mares

convulsionándose como

maremóticos desiertos.

Cuando amo,

mis delfines intentan descubrir

tu sirena arrinconada y tatuada

queriendo, además, que

dé más vida a mi vida para

devolvérnosla, también,

en otra vida.

Cuando amo,

me gusta compartir

aún más:

me gusta ser solidario con

tod@s los que no son amados

me gusta, sobretodo,

darme como un hetairo.

Cuando amo,

cuando amo,

cuando amo,

tú, eres más tú,

y yo, soy más yo;

e incluso tú y yo

llegamos a fundirnos en un

nosotros..

(21/XII/08)

(sigue un poquito más
...............)

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Licencia / derechos de uso: Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 2.5

26/12/07

Dos que son más que dos

Licencia y pornografía

Besos y lluvia:
Susurros de tu amor en otoño
Entre lenguas deslizado
Poseído
Lleno.
Viento y caricias:
Secretos dibujados al albur
en espejos fulgurado
Encendido
Colmado.

(Estaciones sucesivas donde navegan
los goces sicalípticos
que nunca tendrán los cuerdos)

Juanlu A. salguero



Mi mano en tus caderas

Mi mano en tus caderas
abriendo tu carne
con mi carne,
creyendo ke mi sed
se apaga con tu sed,
que tus sentidos inundan
mis sentidos
junto a mis labios
que arden con los tuyos.

(Kostas)

9/3/07

Como araña de agua

Como ARAÑA de AGUA

Lámparas de largo verso,
tarántulas de seda, tus cabellos.
De nube, tus manos;
tus rostro, de sombra,
me atrapaba en perfetos
pececillos paralelos.

Tus desérticas pestañas
de soledad,
de drama,
de cansancio eran,
de incomprensión.
Ya sabes...

Anduve tras tus pasos
como sediento perro amaestrado
pero, a tiempo,
me dí cuenta que no era yo.

Ahora, tus nombres,
ya no vienen a mi boca,
boca de crótalo,
boca de corupán,
de hemioctaedro,
mancillada de hierbabuena,
que convertía en crisol
las noches;
que anhelaban,
que abrazaban
tus labios de azúcar,
azules, nacarados,
como araña de agua.