en el indómito tren
(a LouAndreaSalomé, a V.,
otra niña asesinada y que asesina)
Y me arrastraste a tu vetusto tren
sin que yo quisiera
y me desarmaste con tu primer
boca a boca
y me hundí contigo en el abismo
en el que estabas.
Y me follaste;
y te follé,
y nos amamos en el indómito tren
que nos llevaba a tu destino, nena,
a tu destino,
donde la sombra de Electra surgió tenebrosamente
y fulminó tu maremótica lengua
y tu sonrisa se desvaneció para siempre
de ti misma;
y tu líbido, nena,
tu sexualidad volcánica se marchitó
como ajados labios rotos de anclado pasado
que se olvidaron de vivir el presente
como jamás vivirán el futuro.
(Kostas, 30/III/08)