24/4/11

Kostas Karyotakis

EL JARDÍN DE LA INGRATITUD

(Kostas Karyotakis)

Cultivaré la flor más hermosa. En los corazones de los hombres plantaré la Ingratitud. Los tiempos son favorables, la tierra propicia. El viento golpea los árboles. En la atmósfera nociva se levantan serpientes. Los cerebros, talleres de falsificadores. Las obras, niños monstruosos, existen en los cristales. Y en un bosque de máscaras, solicitó que vivieras. Yo cultivaré la Ingratitud.

Cuando venga la última primavera, mi jardín estará lleno de exquisitas muestras de la especie. En las noches iluminadas por la luna caminaré solo por las calles curvas, midiendo estas flores. Acercándome con los ojos cerrados a la corona aterciopelada, oscura, sentiré en mi rostro sus urdimbres incisivas y respiraré su aroma.

Pasarán las horas, regresarán las estrellas y soplará la brisa, pero yo, inclinándome cada vez más, recordaré.

Permaneceré inmóvil durante días y años, sin pensar, sin ver, sin expresar nada más. Seré enteramente un recuerdo amargo, una estatua a cuyo alrededor plantas tropicales crecerán, picarán, se confundirán entre ellas, ganarán la tierra y el aire. Poco a poco sus ramas estrecharán mi garganta, se enredarán en mi pelo, se enroscarán a mi alrededor con humana prudencia.

Bajo su impulso constante, penetraré en la arena.

Y mi jardín será el jardín del Amor.

(Traducción del griego: Mario Domínguez Parra)